Explore "Arráncame la vida" by Ángeles Mastretta on Textopian. Read with annotations and highlights.
En casi todos los estados las mujeres no tenían ni el pendejo derecho al voto que Carmen Serdán había ganado en Puebla. Por primera vez éramos la avanzada, así que el 7 de julio amanecí más elegante que nunca y fui con Andrés a caminar y a presumir mi condición de su mujer oficial. No había mucha gente en las casillas, pero encontramos periodistas y les puse mi mejor sonrisa, fui hasta la urna de la mano de mi general como si no le supiera nada, como si fuera la tonta que parecía.
Voté por Bravo, el candidato de la oposición, no porque lo considerara una maravilla, sino porque seguramente perdería y era grato no sentirse ni un poco responsable del gobierno de Fito.