Read "El anillo de amatista" by Anatole France online for free on Textopian. Full text with search, annotations, highlights, and AI-powered reading aids.
El joven Bonmont hallábase en París, con licencia de convaleciente, y visitaba la Exposición de Automóviles establecida en un rincón del jardín de las Tullerías, a lo largo de la terraza de los Feuillants. En una de las galerías laterales -reservada a las piezas sueltas y accesorios- examinaba el carburador «Plutón», el motor «Abeja» y el engrasador «Alfonso», con ojos placenteros y con fatigada curiosidad.
Correspondía, inclinando la cabeza o levantando la mano, a los saludos amables de jóvenes tímidos y de viejos corteses. Nada soberbio, nada triunfante, sencillo y hasta un poco vulgar, provisto solamente de su expresión maliciosa, impertinente y satisfecha, que tan socorrida le resultaba en el trato de los hombres, iba como encogido en su corta estatura, rechoncho, robusto aún, pero atacado ya por el padecimiento que le arqueaba un poco la espalda. Después de bajar los peldaños de la terraza y de observar las marcas distintas de los diversos aceites de pata de buey, propios para engrasar mecanismos «patentizados», encontró en su camino una estatua de jardín, que estaba cubierta por el velum en el recinto de lona embreada, una obra clásica de estilo francés: un héroe de bronce que lucía en su académica desnudez la ciencia del estatuario y golpeaba con su maza un monstruo en hermosa actitud.