Explore "Eduardo Libre no irá al paraíso" by Arturo Robsy on Textopian. Read with annotations and highlights.
Aunque la Democracia todavía no había hecho eclosión en España, alguna vez se incendiaban los pinares pero, todo hay que decirlo, sin la magnificencia que hemos alcanzado después, cuando el pueblo ha sido libre.
Cerca de nuestra playa mediterránea bailaban unas colinas lentas, cubiertas de coníferas y encinas, donde solían acudir los camareros sin bungalow para satisfacer a las más exigentes de las turistas casadas, siempre deseosas de llevarse un «latin lover» como trofeo. Además de estos habitantes circunstanciales, abundaban por allí los boys scouts, los conejos y, en ocasiones, algunos cerdos abandonados a la dieta de bellota.