Explore "Aventuras de cabeza de piedra" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Los preparativos de aquel extraño duelo, remate de una tremenda lucha sostenida durante años enteros por aquellos dos hombres valientes, no fueron muy largos. De la parte de los ingleses, algunos soldados llegaron hasta la mitad del espacio que existía entre la corbeta y las tropas adversarias y depositaron en el suelo, separadas un paso, quince pistolas.
«Petifoque», los dos hessianos y algunos marineros desembarcaron a su vez e hicieron la misma operación; de modo que entre la última pistola del marqués de Halifax y la última de sir William no quedaba más que un paso de distancia.