Explore "La cazadora de cabelleras" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Sandy Hooc se había visto en toda clase de trances durante su vida aventurera, y él mismo se había escondido en refugios tan bien disimulados, que nunca pudieron encontrarle las tropas de la frontera encargadas de perseguir a su banda. Era, pues, el hombre más apropiado para descubrir lo que los pieles rojas no pudieron encontrar.
Después de dar varias vueltas a la oquedad abierta en el tronco del big-tree y de convencerse de que ocupaba casi toda la circunferencia del árbol, hizo que los guerreros que le acompañaban golpearan el suelo con los escudos, escuchando él con gran atención.