Explore "La destrucción de Cartago" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Hiram se había equivocado al creer que Fegor, acorralado por la daga, asestada por tan diestra mano como la del guerrero cartaginés, había encontrado la muerte en las olas del Mediterráneo.
El espía era hombre de solidez a toda prueba y dotado de extremada energía. Si se había encontrado con un adversario absolutamente invencible y resuelto a romperle la coraza y despedazarle el corazón, no por eso había renunciado a la esperanza de poder salvar aún el pellejo.