Explore "La destrucción de Cartago" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Hermon, furioso y presa de viva agitación, empezó a pasear por la terraza, seguido del espía que sonreía malignamente.
Se detenía de vez en cuando el viejo, para lanzar una blasfemia, o golpear las losas con sus pies, amenazando romper el ligero calzado, ceñido por doradas correas entrelazadas alrededor de sus delgadas piernas.