Explore "El desquite de Yáñez" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
-¿Otro parlamentario…? Disparad sobre él antes que introduzca el cólera entre nosotros -gritó Sandokán, que vigilaba día y noche sobre las trincheras improvisadas con grandes troncos de árboles.
-Espera un momento -dijo Yáñez, levantándose. Podría ser Kiltar, y no quisiera matar a ese brahmán, que nos ha prestado tan buenos servicios.