Explore "El hombre de fuego" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Su carrera no duró más de un cuarto de hora, porque bien pronto se vieron obligados a andar más despacio a causa de las innumerables dificultades que se ofrecían a su marcha. En efecto; la selva era allí un verdadero laberinto de matorrales, ramas espinosas, troncos, bejucos y raíces de enorme tamaño.
Era la verdadera selva virgen que en aquel tiempo cubría la mayor parte del territorio del Brasil, extendiéndose casi sin interrupción desde el Atlántico hasta la gigantesca cadena de los Andes.