Explore "El hombre de fuego" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Más dichosos que Alvaro, el marinero y Sapo Hinchado se aprovecharon del terror que había invadido a los tupys al sonar el primer arcabuzazo.
Mientras los salvajes se desbandaban en todas direcciones, ellos se metieron en una callejuela que serpenteaba entre los carbets y se dirigieron precipitadamente al recinto, creyendo de muy buena fe que Alvaro los seguía.