Explore "El rey del aire" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Quince días habían transcurrido desde la partida para Kronstadt del director de la Compañía Teriosky, cuando una mañana el comandante del Orulgan recibió orden de presentarse inmediatamente en las oficinas del gran armador.
El exvicealmirante estaba, según su costumbre, sentado ante el inmenso escritorio siempre colmado de cartas marinas, hundido en un amplio sillón de terciopelo granate. Cerca de él se encontraba un hombre de alrededor de los treinta y cinco años. De bella presencia, cabello rubio, ojos de un azul oscuro y los pómulos algo pronunciados, distintivo, puede decirse, de la raza eslavo-tártara, la piel algo bronceada y facciones que denotaban extraordinaria energía. Usaba el uniforme de diario de capitán de navío de la armada rusa, con gorra de paño blanco muy achatada y visera grande.