Explore "El rey del aire" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
El Tunguska había virado casi en redondo, lanzándose hacia septentrión o sea hacia donde se había oído la detonación.
Sus cuatro chimeneas vomitaban torrentes de negrísimo humo, mezclado con escorias todavía incandescentes, mientras las dos hélices gemelas turbinaban furiosamente, dejándose detrás dos estelas burbujeantes y que blanqueaban con limpidez sobre el azul oscuro del océano.