Explore "La capitana del Yucatán" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Abandonada la isla, la chalupa, hábilmente conducida por Córdoba, se metió en medio de las altas escolleras, adentrándose en el tortuoso canal que debía conducirles a la caverna marina.
Ahora no había que temer ningún peligro por parte del mulato y sus negros y menos de los insurgentes, al menos por el momento. Además los negros, convencidos de que nadie había intentado desembarcar, parecía que habían vuelo a sus cabañas, puesto que los disparos cesaron.