Explore "La capitana del Yucatán" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
La noche del 3 al 4 de julio, después de un breve consejo de guerra la escuadra española, que desde hacía muchos días asistía impotente al bombardeo de Santiago, dejaba silenciosamente sus fondeaderos para intentar un golpe supremo.
Iba a desafiar a la muerte, segura de sucumbir, pero la marina española no quería rendirse sin combate, ni amainar sus banderas, ondeantes en la cima de los mástiles, sin haber gastado todas sus municiones.