Explore "El tesoro de la montaña azul" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando el bosmano vio primero a Matemate y después a Mina desaparecer por el portillo, se preparó a defender la batería.
Tenía sus dos pistolas, los dos fusiles encontrados por la joven y el hacha del kanaka, armas suficientes para entretener por algunos momentos a los asaltantes. Por otra parte, no tenía intención de resistir mucho tiempo. Le era suficiente tener ocupados por un poco de tiempo a los borrachos, a fin de que los fugitivos pudiesen alejarse con completa seguridad.