Explore "La perla roja" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al oír el mandah estas palabras no pudo reprimir un movimiento de espanto y de cólera al propio tiempo.
Si aquel tunante conocía tan bien a los tres expenados, había gran peligro de que las autoridades inglesas fuesen a buscarlos a su refugio para enviarlos de nuevo a presidio. Sin embargo, aun cuando comprendiese perfectamente que todo intento para engañar a aquel bribón era inútil en absoluto, procuró resistir.