Explore "La perla roja" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Con gran sorpresa de ellos, la noche pasó sin que los negritos hiciesen tentativa alguna para desalojarlos de aquella posición. Sin embargo, antes de que las sombras de la noche se desvanecieran por completo habían visto varias veces numerosos grupos de salvajes que descendían hacia el río escondiéndose entre los cañaverales, y poco después volver al bosque sin haber disparado una flecha.
Aquellas misteriosas maniobras comenzaban a inquietar bastante a los viajeros. ¿Qué era lo que esperaban los enemigos? ¿El amanecer quizás? Con la luz no ganaban mucho oponiendo sus primitivas armas a las carabinas, cuyo alcance era de cerca de mil metros.