Explore "Los bandidos del rif" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Los dos estudiantes, para escapar del incendio que avanzaba pavoroso a través de la cueva amenazando abrasarlos, como ya dijimos, habían tenido la buena fortuna de descubrir dos túneles labrados por la lava y sacar fuera la cabeza, aunque no el resto del cuerpo.
Desgraciadamente las dos aberturas terminaban en dos pequeñas agujeros, casi circulares, que no permitían el paso de un cuerpo humano, ni siquiera el de los estudiantes que para nada estaban gruesos. Al menos podían respirar, ver la luna brillar sobre el mar y vigilar la plataforma, ya que se encontraban por lo menos a cuarenta metros por encima del suelo de la cueva.