Explore "La soberana del campo de oro" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Una profunda desesperación había invadido el ánimo de los desgraciados prisioneros cuando volvieron a encontrarse en el tenebroso templo del Gran Espíritu.
Aun cuando los ancianos de la tribu no hubieran pronunciado la condena, habían comprendido perfectamente que todo había acabado para ellos; el palo de la tortura, aquel terrible palo que hacía estremecerse de horror a los más audaces corredores de la pradera, los esperaba.