Explore "La soberana del campo de oro" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Andando sobre la punta de los pies, el escritor se acercó a la entrada, que estaba cerrada con una estera, a través de cuyo burdo tejido se filtraban los rayos de luz rojiza.
Desde fuera se oían gritos ensordecedores, cantos de guerra, gritos de muchachos, ladrar de perros, redobles de tambores y silbidos.