Explore "Los horrores de la Siberia" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
El inspector de policía, al oír aquella voz severa, volvióse rápidamente y quedó estupefacto viendo al capitán, que le miraba con aire frío y altanero.
-¡Señor capitán! -exclamó, perdiendo de pronto su bravuconería. ¿A qué fortuna debo vuestra grata visita?