Explore "Yolanda, la hija del corsario negro" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando los dos filibusteros y la hija del Corsario Negro salieron del convento de los Carmelitas, encontraron en la puerta a don Rafael.
El honrado plantador había huido por temor a que los dos filibusteros llevasen la peor parte en el combate y que el capitán le hiciese pagar cara la traición; pero no se había atrevido a lanzarse a través de las calles de la ciudad, que eran recorridas por los hombres de Morgan, los cuales podían hacerle pasar un mal rato.