Explore "Los horrores de las Filipinas" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Los chinos y tagalos se arrojaron sobre el mayor, que, con los brazos cruzados y una despreciativa sonrisa en los labios, los esperaba con el aire de un hombre que aguarda impávido a la muerte.
Obedeciendo sus sanguinarios instintos, como una manada de fieras que se disputan una presa, levantaron todos las manos para herirle; pero se detuvieron bruscamente. Una idea diabólica surgió en la mente de un chino.