Explore "Los horrores de las Filipinas" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
El grueso de la columna llegó desordenadamente a la orilla del río, creyéndose atacados a un tiempo por la espalda y por el flanco. Ninguno se había atrevido todavía a lanzar su caballo al agua, porque las lanzas de algunos exploradores tagalos no habían encontrado fondo.
El río, crecido por causa de algunos aguaceros recientes, llevaba mucha agua y corría furioso, no ofreciendo vado alguno por aquella parte. Corríase gran peligro de que el paso del río, con tal aglomeración de caballos y con el pánico que había comenzado a invadir a los hombres, acabase en una catástrofe.