Explore "Los solitarios del océano" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Abandonada a sí misma, la nave de los muertos, que así podía llamarse, se deslizaba a través de las ondas con su fúnebre carga. El Océano comenzaba a rugir sordamente, y de Poniente soplaban a intervalos ráfagas que poco a poco adquirían mayor violencia, silbando entre las cuerdas de la nave.
Hacia el Sur, relampagueaba y rodaba el trueno.