El sino by Joaquín Dicenta — Read

Explore "El sino" by Joaquín Dicenta on Textopian. Read with annotations and highlights.

Vida feliz la de Anatolio en aquel nicho que la buena de su mujer le había alquilado por diez años. Mientras el difunto se entregaba á éxtasis deliciosos, su cuerpo iba descomponiéndose lentamente, sin que su descomposición perturbara el recogimiento. Hasta los gusanos comían silenciosos, sin molestar. Por fin, el hombre caracol, la criatura ostra, había encontrado lugar en consonancia con sus aficiones y aptitudes.

Ajustado el ataúd entre las paredes del nicho; ajustado el cuerpo entre los tablones del ataúd, ni á vaivenes ni á golpetazos tenía que temer.

Reading navigation