Explore "Lázaro" by Leonid Andreiev on Textopian. Read with annotations and highlights.
Por entonces vivía en Roma un escultor famoso. Con la arcilla, el mármol y el bronce creaba cuerpos de dioses y de hombres, cuya belleza era tal, que la gente la calificaba de inmortal. Pero él no estaba satisfecho y aseguraba que había algo infinitamente más bello, que no podía fijar en el mármol ni el bronce. «No he cogido aún-decía-la luz de la Luna ni el fulgor del Sol, y no hay vida en mi bronce ni hay alma en mi mármol.» Y cuando, las noches de estío, se paseaba por entre las negras sombras de los cipreses y la luz de la Luna se reflejaba en su blanca túnica, los transeúntes le decían, riéndose:
-¿Has salido a coger luz de luna, Aurelio? ¿No has traído cesta?