Explore "La Ley 50" by Robert Greene on Textopian. Read with annotations and highlights.
Para la mayoría de nosotros, las palabras «ego» y «egotismo» expresan algo negativo. Las personas egotistas tienen una opinión desmedida de sí mismas. En vez de considerar lo importante para la sociedad, un grupo o la familia, piensan en ellas, y actúan en consecuencia. Su visión se estrecha al grado de verlo todo en función de sus necesidades y deseos. Pero hay otra manera de ver esto: todos tenemos ego, un concepto de lo que somos. Y este ego, o relación con nosotros mismos, es fuerte o débil.
Las personas con un ego débil no tienen una firme noción de su valor o potencial. Prestan demasiada atención a las opiniones de los demás. Pueden percibir cualquier cosa como un ataque o afrenta personal. Necesitan constante atención y aprobación de los demás. Para compensar y disfrazar esta fragilidad, acostumbran asumir una fachada arrogante y agresiva. Esta variedad menesterosa, dependiente y auto obsesiva del ego es lo que nos parece irritante y desagradable.