Explore "La Ley 50" by Robert Greene on Textopian. Read with annotations and highlights.
El término «realista» suele tener una connotación negativa. Según la opinión dominante, los realistas pueden ser excesivamente prácticos; carecen de sensibilidad para las cosas finas y elevadas de la vida. En casos extremos pueden ser cínicos, manipuladores y maquiavélicos. Son lo contrario de los soñadores, personas de gran imaginación que nos inspiran con sus ideales o nos divierten con sus creaciones fantásticas.
Este concepto resulta de ver el mundo con el cristal del miedo. Es hora de cambiar de perspectiva y ver a soñadores y realistas en su verdadera dimensión. Los soñadores, que malinterpretan las cosas y actúan movidos por la emoción, tienden a dar origen a los peores errores de la historia: las guerras no planeadas, los desastres no previstos. Los realistas, en cambio, son los auténticos inventores e innovadores. Son hombres y mujeres imaginativos, pero cuya imaginación está en estrecho contacto con el entorno, con la realidad; son científicos empíricos, escritores con una aguda comprensión de la naturaleza humana o líderes que nos guían con cautela por una crisis. Estas personas son lo bastante fuertes para ver el mundo como es, lo que incluye sus deficiencias individuales.