Explore "El cocodrilo" by Fyodor Dostoevsky on Textopian. Read with annotations and highlights.
El respetable Timoféi Semiónich me recibió como aturulladamente y algo azorado. Me hizo pasar a su angosto despacho, y cerró la puerta herméticamente: «Para que no molesten los niños», explicó con evidente desasosiego. Luego me ofreció una silla junto a su mesa escritorio, tomó él asiento en un sillón, cruzó los faldones del batín acolchado y, a todo evento, adoptó un aire oficial, incluso casi severo, aunque él no era jefe mío, ni tampoco de Iván Matvéich, y hasta entonces le habíamos considerado como a un simple colega, como a un conocido.
-Ante todo -comenzó-, tome usted en consideración que yo no soy un superior, sino una persona subordinada, exactamente igual que usted y que Iván Matvéich. Yo soy parte, y no tengo el propósito de inmiscuirme en nada.