Explore "Historia de Gil Blas de Santillana, Volumen 2" by Alain René Le Sage on Textopian. Read with annotations and highlights.
Fuíme a mi posada, en donde encontré dos sujetos, con quienes comí y con cuya gustosa conversación me entretuve en la mesa hasta la hora de la comedia, que nos separamos, ellos para ir a sus quehaceres y yo para tomar el camino del teatro. Advierto de paso que yo tenía motivo para estar de buen humor, porque la alegría había reinado en la conversación que acababa de tener con estos caballeros, mostrándoseme además propicia la fortuna; pero con todo, sentía una tristeza que no estaba en mi mano desechar. A vista de esto, no se diga que no se presienten las desgracias que nos amenazan.
Al entrar en el vestuario se acercó a mí Melchor Zapata y me dijo en voz baja que le siguiera. Me llevó a un sitio excusado y me dijo lo siguiente: «Señor mío, miro como un deber dar a usted un aviso muy importante. Usted no ignora que el marqués de Marialba se enamoró primero de Narcisa, mi esposa, y aun había elegido día para venir a picar en mi cebo, cuando la artificiosa Estela halló medio de desconcertar la partida y de traer a su casa a este señor portugués.