Explore "La náusea" by Jean-Paul Sartre on Textopian. Read with annotations and highlights.
Maurice Barrès, recibió una buena azotaina. Éramos tres soldados y uno de nosotros tenía un agujero en medio de la cara. Maurice Barrès se acercó y nos dijo: «¡Está bien! » y entregó a cada uno un ramillete de violetas. «No sé dónde meterlo», dijo el soldado de la cabeza agujereada. Entonces Maurice Barrès dijo: «Debe ponérselo en medio del agujero que tiene usted en la cabeza». El soldado respondió: «Voy a metértelo en el culo». Y pescamos a Maurice Barrès y le quitamos los pantalones. Debajo del calzoncillo llevaba una vestidura roja de cardenal. Levantamos la vestidura y Maurice Barrès se puso a gritar: «Atención, tengo pantalones con trabillas». Pero lo azotamos hasta hacerle sangre y en el trasero le dibujamos, con los pétalos de las violetas, la cabeza de Déroulède.
Recuerdo mis sueños con mucha frecuencia después de un tiempo. Además, he de moverme mucho mientras duermo, porque a la mañana encuentro toda la ropa en el suelo. Hoy es martes de carnaval, pero en Bouville esto no significa gran cosa; apenas hay en toda la ciudad unas cien personas para disfrazarse.