Explore "Los anticuarios" by Carmen de Burgos on Textopian. Read with annotations and highlights.
Comenzó Adelina sus viajes a París. Un gran talento natural la guió en el intrincado laberinto del negocio, y en vez de valerse de corredores trató con los anticuarios de fama, con las casas serias y fuertes, que comprendieron el poderoso auxiliar que podían tener en ella. Con su gran intuición, parecía olfatear a los aficionados, para ir directamente a ellos y sacar el mejor partido de sus lotes.
Además se había hecho de amigos en la frontera, pasaba una gran parte del género sin tenerlo que declarar, y en cuanto llegaba a París lo tenía todo vendido a fabulosos precios.