Explore "Los anticuarios" by Carmen de Burgos on Textopian. Read with annotations and highlights.
Tenía aquella calle, entre el Barrio Latino y el Boulevard de Saint Germain, una atracción especial para los anticuarios.
Ancha, amplia, con el suelo de un asfalto luciente, quedaba la impresión de estar siempre mojado, se hallaban en ellas todas las comodidades; estafeta, sucursales de los bancos más importantes, bocas del metro, y en medio de todo aquello algo de silencioso, de pueblerino; en su anchura pasaba la gente como perdida, sin notarse la gran afluencia de los otros barrios de París y el bullicio del Boú Mich. Era una de tantas provincias separadas como forman las calles de París, cada una con su fisonomía especial, unidas en ese gran conglomerado, donde, precisamente por su carácter de variedad, todos los gustos podían satisfacerse.