Explore "Los inadaptados" by Carmen de Burgos on Textopian. Read with annotations and highlights.
Más de dos meses duraba ya la estancia de la familia de Ansúrez en Rodalquilar, y la honda perturbación establecida con su presencia se percibía de un modo visible.
María y doña Concha, siempre retraídas, absortas en sus labores piadosas y sus rezos, apenas se mezclaban en lo que sucedía en torno suyo. Se reunían con las aldeanas todas las tardes para dar un largo paseo, rezando el rosario, y cantaban gozos y salves al aire libre, Su objeto era que terminase lo más lejos posible de la casa, como si fuese una especie de exorcismo que marcara al Diablo la frontera de sus jugarretas y santificase los alrededores de la finca. Las dos beatas, en su piedad católica, procuraban que el Demonio se quedase siempre en el territorio de los vecinos.