Explore "El caballero de las botas azules" by Rosalía de Castro on Textopian. Read with annotations and highlights.
Después del último encuentro del duque con el señor de la Albuérniga, huyó éste de la corte, refugiándose en una soberbia quinta que poseía, dos leguas más allá de las encinas del Pardo.
Muy pocos conocían aquel bello retiro, situado en lo profundo de un escondido valle y del cual el caballero no había hablado jamás a sus amigos. No… no iría allí ninguno a dispertarle en la siesta, cosa que, como en mejores tiempos ya no creía imposible permaneciendo en Madrid.