Explore "El caballero de las botas azules" by Rosalía de Castro on Textopian. Read with annotations and highlights.
Más triste que la noche estaba la pobre Mariquita esperando la contestación a la carta que había escrito al duque, y más gruñona doña Dorotea que perro viejo en noche de invierno. Dos días habían pasado desde el desgraciado acontecimiento del gato; pero a pesar de esto no cesaba la vieja de reñir porque Mariquita, después de haber tardado dos largas horas en ir tras del minino ladrón, no había podido al fin quitarle la salchicha.
-Nunca, nunca lo podré olvidar -decía la vieja-, nunca podré perdonarte que se la hayas dejado engullir todita.