Explore "Flavio" by Rosalía de Castro on Textopian. Read with annotations and highlights.
No hay horas más frescas, más jóvenes, si podemos decirlo así, ni más bellas, que las primeras horas de la mañana, cuando el cielo se entreabre sonriendo y llena el universo con su sonrisa.
Todo lo que existe se despoja entonces con alegría de la fúnebre influencia de la noche, callada y sin ruido, influencia que parece pesar sobre el mundo como la húmeda tierra sobre los ataúdes.