Explore "Paredes, un campesino extremeño" by Patricio Chamizo on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando volvimos del monte aquella tarde que fuimos por leña, en el camino, cerca del pueblo, nos tropezamos con el cura. Don Anselmo era un hombre de setenta y tantos años. La gente le quería. Hacía muchas obras de caridad, visitaba a los enfermos, aunque fueran pobres. Yo nunca había tenido trato con él, nada más que decirle adiós, como a todo el mundo. Que yo sepa, jamás antes había tenido contacto con Rafael. Con su padre sí lo tuvo cuando la República, pero discusiones, no contactos afectivos. A mí me caía bien el cura. Nos vio llegar y, cerrando su breviario, nos saludó muy sonriente:
-Buenas tardes, muchachos. ¡Buena carguita de leña lleváis!