Explore "El clavo" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mi amigo Zarco era un modelo de jueces.
Recto, infatigable, aficionado, tanto como obligado, a la administración de justicia, vio en aquel asunto un campo vastísimo en que emplear toda su inteligencia, todo su celo, todo su fanatismo (perdonad la palabra) por el cumplimiento de la ley.