Explore "Moros y Cristianos" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
Pensando estaba así la señá Torcuata, y ya se dirigía a las hornillas con una sartén en cada mano, cuando se oyeron sonar en la calle gritos y silbidos de viejas y chicuelos, y voces de gentes más formal, que decía:
-¡Señor Alcalde, abra usted la puerta! ¡La justicia de la ciudad está entrando en el pueblo con mucha tropa!