Explore "Gladys Fairfield" by Alberto Blest Gana on Textopian. Read with annotations and highlights.
Gladys Fairfield aprovechó el primer momento que la ocasión le presentaba para satisfacer su ardiente curiosidad de conocer la vida de sus nuevos amigos hispanoamericanos. So pretexto de mostrar a Mrs. Vickery los trajes que había traído de los mejores costureros de París, instalóse con ella en su sala de recibo, donde hizo que su camarera dispusiese sobre sofás y poltronas varias muestras de las más lujosas y elegantes creaciones de los árbitros más afamados de la moda en el mundo entero.
Mrs. Vickery quedó en extática contemplación delante de esos primores, la suprema preocupación del espíritu femenil en París. Gladys dejó algunos instantes a la admiración de su amiga. Discutió las observaciones de ésta con respecto a los colores, a los adornos, a la amplitud de las faldas, que empezaban ya a estrecharse, presagiando la que hoy embaraza con triunfante tiranía el gracioso andar de nuestras contemporáneas. Y luego, poco a poco, Gladys apartó la atención de su amiga del asunto de trapos para iniciar la conversación a que quería traerla.