Explore "Gladys Fairfield" by Alberto Blest Gana on Textopian. Read with annotations and highlights.
A las diez de la siguiente mañana Katy Vickery subía con su marido a una automóvil en la puerta del Montreux Palace Hotel. El ingeniero había dado la dirección al mecánico: Villa Lemán. El estrambótico carruaje, conquistador del mundo moderno, sin respeto por la estética elegancia de los coches tirados por fogosos caballos, empezó a rodar con su ruido de monstruo amenazador, al que todo lo que existe en los caminos debe ceder humildemente el paso.
- Llegaremos un poco temprano; pero no importa, dijo Mr. Vickery. El jardinero me ha prometido, mediante una moneda de diez francos, que nos colocaría en un punto desde el cual podremos ver perfectamente cuanto pase.