Los héroes de la visera

Explore "Los héroes de la visera" by Antonio de Hoyos y Vinent on Textopian. Read with annotations and highlights.

El viaje fue muy penoso. Hacía mucho calor en las llanuras castellanas, y el tren, un mixto que habían tomado para no tener que esperar a la noche, caminaba con una pesadez abrumadora. La Nati, nerviosa por el bochorno y las molestias de la marcha precipitada, molestias acrecentadas por su corpulencia y el hábito de vida sedentaria que había adquirido, rezongaba a cada instante, con cualquier pretexto. La temperatura le indignaba; los mosquitos sacábanle de quicio; las frecuentes y prolongadas paradas excitaban su nerviosidad. Sin motivo, por el más fútil pretexto, daba suelta a su contenida rabia con palabras acres, quejas, lamentos.

Pero en el fondo de aquel mal humor, provocado, al parecer, por incomodidades físicas, latía un hondo drama anímico, tanto más terrible cuanto más primitivo era el espíritu en que estallaba. En aquel ser moral, sin desbrozar aún, vivían latentes todos los impulsos iniciales: el egoísmo, la pereza, el exclusivismo; sacrificios y abnegaciones, como no estuviesen inspirados en un motivo egoísta -lujuria, necesidad o capricho-, eran ignorados allí. Y súbitamente llegaba lo terrible. Acababa de descubrir en el fondo de su alma una verdad cruel, monstruosa, absurda, que tronchaba su vida y arrancaba de súbito su única razón de ser. No quería a Julián.

Reading navigation