Los héroes de la visera

Explore "Los héroes de la visera" by Antonio de Hoyos y Vinent on Textopian. Read with annotations and highlights.

El río humano que desde la plaza se desbordaba por la calle de Alcalá abajo le arrastraba, y Julián, aturdido, casi inconsciente, se dejó llevar sin darse aún exacta cuenta de su tragedia anímica.

En el esplendor de la tarde primaveral, envuelta en la suave neblina que el calor y el polvo tejían, y que el sol, al acostarse en occidente, teñía de oro; bajo el toldo azul del cielo, en que se apelotonaban como cúpulas de un palacio aladinesco algunas nubes de cobre, de nácar y rubí, el torrente de gentes, al parecer dichosas, rodaba entre ensordecedora algarabía. Por las aceras, casi obstruidas por los papanatas apostados allí para ver el desfile, pasaban grupos de hombres discutiendo las peripecias de la primera corrida de abono y loando con hiperbólico entusiasmo el triunfo completo, definitivo, indiscutible del "Niño de los Caireles". Por el arroyo pasaban en confuso remolino los coches y los autos con damas elegantes, aristocráticas aficionadas, hembras de trapío, "cocottes" de cartel, mozas de rompe y rasga, sportsmens, cómicos, artistas. El público, entre envidioso y burlón, reíase de los unos, criticaba a los otros, ponía un comentario sangriento a las historias murmuradas en voz baja de aquellos cuyas aventuras, saliendo del círculo en que vivían, transcendían a la calle. Allí iban en un auto la Montaraz y Julito Calabrés, siempre abracadabrantes, riendo y escandalizando; tras ellos, en un milord fantástico, la "Chelito", turbadora en su exuberante belleza; en un coche Aciscla Cortés, ascendida de florista callejera a entretenida de postín; frente a ella, en una victoria, medio tendida sobre los almohadones, la figura airosísima de la "Murillito", una "bailaora" sevillana con ojos de brasa.

Reading navigation