Explore "Las orejas del burro" by Antonio de Trueba on Textopian. Read with annotations and highlights.
El señor cura de Zarzalejo andaba muy caviloso y triste desde que Pericañas estudiaba para cura: hasta su favorita diversión, que era la de cabalgar en el Moro y hacer fiestas y enseñar borricadas al animal, le cansaba y aburría.
Y no dejaba de ser fundada la tristeza del pobre señor cura, porque, lo que él decía: