Explore "Un siglo en un minuto" by Antonio de Trueba on Textopian. Read with annotations and highlights.
Allá hacia mediados del siglo XIV, eran célebres en Vizcaya dos caballeros, llamados, el uno, D. Juan de Abendaño, y el otro, Fortun de Mariaca, este último más conocido con el sobrenombre de Ozpina, que equivale a Vinagre.
D. Juan de Abendaño, a quien el historiador Lope García de Salazar, su paisano y casi contemporáneo, llama « ome endiablado,» por su travesura y audacia, y pinta como terror de los maridos, era el D. Juan Tenorio de aquella época y aquella comarca. La doncella más pura y tímida se escapaba trás él a la torre de Unzueta en cuanto don Juan le cantaba una trova o rompía, en su honor una lanza bajo su ventana, y la casada más honesta y altiva necesitaba guardas, si D. Juan rondaba una vez su torre solariega, de buen testigo doña Elvira, la mujer de Pero de Lezama, de la que dice el citado Salazar que «era lo que era mucho hermosa y lozana sobre todas las de su tiempo, y su marido la tenía siempre guardada en la su torre con criados suyos, por revelo de D. Juan de Abendaño.»