Explore "Un siglo en un minuto" by Antonio de Trueba on Textopian. Read with annotations and highlights.
Así que espiró Ochanda, envenenada por su marido, que, fiando en informes de las gentes mercenarias que tenía a su lado para espiarla, creía haber sido vendido y deshonrado por ella, un ángel condujo a las puertas del cielo el alma de la esposa mártir y sin mancilla.
Conforme el ángel y Ochanda atravesaban las regiones etéreas, el primero notó con estrañeza que la segunda estaba triste y se alejaba de la tierra como pesarosa.