Explore "Un siglo en un minuto" by Antonio de Trueba on Textopian. Read with annotations and highlights.
Iba cerrando la noche, y Ochanda pugnaba por alejarse de D. Juan de Abendaño, que había empleado inútilmente todas las infernales artes de su ingenio para seducir a las mujeres fingiendo toda la ternura y todo el amor que ha podido soñar una mujer en un hombre.
-Dadme siquiera una lejana esperanza de amor, exclamaba Abendaño, en el colmo de la desesperación, arrodillado a los pies de Ochanda y sin consentir en soltar el manto de la desventurada dama, que había asido para retener a ésta a su lado.