Explore "Fabla Salvaje" by César Vallejo on Textopian. Read with annotations and highlights.
Hasta entonces la mujer del cholo no había percibido nada de este espectáculo misterioso que se operaba sobre ella y su cariño. Su agreste e ingenua sensibilidad apenas había notado solo el aspecto exterior de cuanto venía desarrollándose en torno de ambos. Sabía que Balta no era el mismo de antes para con ella, y, a lo más, que habíase tornado raro y neurasténico. Pero nada más. Ella no sabía el porqué de todo esto. Cuando quería saberlo,a costa de un examen más o menos detenido y hondo, o de una observación asidua y constante sobre su marido, fallaban sus fuerzas de investigación, y todo razonamiento volvía atrás, impotente y pequeño para tamaña empresa. Adelaida apenas había tenido tiempo para aprender a leer y escribir, y su espíritu hallábase todavía más intacto y en bruto que el de Balta. Por otro lado, sentía por él un religioso respeto, y en general no se habría atrevido a exigirle en ningún momento una confesión, o a arrancarle una punta siquiera del hilo en que los dos estaban enredándose de modo irremediable y fatal.
Cuando volvió Balta de su largo y solitario peregrinaje por los páramos, agonizaba la tarde y bajaba una granizada furiosa. Las centellas y los truenos sucedíanse en alternativa desordenada y vertiginosa.